martes, 15 de septiembre de 2009

Impresiones de Nueva York - Última parte

Un Times Square que renace a la caída del sol, la majestuosidad de la Grand Central Terminal, la diversidad de los museos, la elegancia del Upper Side, y por fin el Central Park son algunos de los lugares que recorre este último paseo por la ciudad.

Times Square, a la caída del sol

La esquina más luminosa del mundo, por Andrés Valente

Cuando llegué a Nueva York por primera vez sabía que iba a tener poco tiempo para conocer la ciudad. Entonces en unas pocas horas quise ver dos o tres atracciones clásicas y aterricé en pleno Times Square a las dos de la tarde de un lunes. No encontré nada que me sorprendiera. Miré desde varios puntos y hasta me sentí culpable por pensar que “la esquina más famosa” del mundo era –sencillamente- una esquina más. Me volví al hotel desilusionada.

Unos días después, mientras buscaba una excusa perfecta para saltearme otro aburrido after-office, se me ocurrió volver.

Eran las ocho de la noche de un día de invierno. Me acordé que uno de los negocios más grandes de Times Square era la famosa juguetería Toys “R” US y allí fui en busca de algunos regalos.

Cuando salí del metro, el mismo que me había tomado unos días atrás, no podía creerlo. Me bajé en cualquier lado, pensé. Pero no, era la misma deslucida esquina de la vez anterior. La gran diferencia eran las luces. Ahora todo estaba vivo, titilaba, se prendía y apagaba, cambiaba de forma, mostraba imágenes de todo tipo.

Las luces de las marquesinas gigantes contrastaban con la oscuridad de la noche, las vidrieras se habían encendido e inundaban todo de color. La gente entraba y salía de los teatros. Nunca me hubiera imaginado que la caída del sol haría la diferencia.

Entré en la juguetería y sentí que no me iba a alcanzar la noche para verla toda. En ese momento, solo tenía un sobrino y la mayoría de mis amigos tampoco tenía hijos, pero para cuando llegué al segundo piso, ya tenía un canasto lleno de cosas que no tenían destinatario.

Lo mismo ocurrió cuando pasé por el local de Disney o el de Hello Kitty, esa gata que inventaron los japoneses el mimo año en que yo nací, y hoy todavía hace furor en las nenas como mi hija Olivia, que la quiere hasta en las curitas.

Grand Central Terminal, majestuosa

Vista del hall de la Grand Central Station

Los mercados callejeros y las estaciones de tren son para mí dos atracciones imperdibles de una gran ciudad. En Nueva York, salvo por el Greenmarket de Union Square, la feria de granjeros que venden sus productos directo al público, que me crucé de casualidad un día que el metro me dejó donde quiso, no vi otros mercados.

Pero si me encontré con una de las estaciones de trenes más pintorescas del mundo, tal vez: la Grand Central Terminal.

Inaugurada en 1913, está considerada la más grande del mundo en número de andenes. El edificio y cada detalle están conservados en perfecto estado.

Para los que llegan a Nueva York desde algún destino cercano y lo hacen en tren, la Grand Central Terminal (o Station, como algunos la siguen llamando) es una esplendorosa puerta de entrada a una ciudad no menos glamorosa.

Reloj original de la estación

Recibe unos 125,000 pasajeros al día y más de 500,000 turistas. Unas de las curiosidades que leí por ahí dice que el artículo perdido con mayor frecuencia es el abrigo (mas de 2,000 al año) y el promedio de artículos perdidos devueltos a sus dueños supera el 60%.

Museos para todos los gustos

Metropolitan Museum, más conocido como MET

Los museos son un capítulo aparte de Nueva York. Tienen vida propia. Uno tranquilamente podría pasar una semana en la ciudad viendo un museo por día y volver a casa agotado y feliz, sin necesidad de saber ni siquiera donde está la Estatua de la Libertad.

Solo recorrer el Metropolitan Museum, considerado el más grande del mundo, podría tomar una vida. A menos que uno tenga todo ese tiempo y toda esa pasión, lo mejor es concentrarse en un área, un pintor, una época o algo en particular y volver varias veces por un buen rato.


La primera vez que estuve en Nueva York, elegí este museo y me fui directo al sector del Templo de Dendur de Egipto. Sin duda fue un viaje en el tiempo y en el espacio. Alguien me dijo después que si hubiera subido a la terraza del museo hubiera visto una de las panorámicas más hermosas del Central Park.

One: Number 31, 1950. Jackson Pollock

La segunda vez, ya con una inquieta Olivia de nueve meses y Christian, elegimos el Museo de Arte Moderno, más conocido como MOMA. Lejos de ser un lugar ideal para visitar con niños tan chiquitos es un espacio mucho más relajado, ruidoso y colorido, donde la impaciencia de un bebe pasa desapercibida. De ese lugar me llevé miles de imágenes pero no puedo olvidar la locura de Jackson Pollock plasmada en unos murales gigantes.

La Tercera vez que estuve en la ciudad vimos el Guggenheim y lo más bonito me pareció sinceramente su moderno y pintoresco edificio y su cúpula psicodélica.

Manhattan, la elegante
El área donde se encuentran mucho de los museos de la ciudad es conocida como Upper Side y es la más lujosa de la ciudad. Perderse por un rato en sus callecitas tan silenciosas también puede ser un paseo en sí. Allí están esas clásicas casas de dos plantas elevadas por unos cuantos escalones y decoradas con bowindows o antiguas ventanas guillotina, que se ven en las películas.

El Upper Side, está dividido en East Side con su epicentro en la majestuosa Park Avenue, donde se encuentran algunos de los edificios más lujosos de la ciudad, con porteros aún vestidos como en los años 50, mucho caniche toy y las clásicas limusinas. En el West Side, en cambio, cruzando el Central Park, todo es más descontracturado y simpático pero igual de caro.

Fifth Av. y Central Park, el corazón de la ciudad

Caminos del Central Park en otoño

Finalmente termina la semana y tengo tiempo para mi ansiado pic-nic en el Central Park. Es noviembre, otoño, hace frío pero el sol invita a caminar. Quiero ver la famosa quinta avenida con sus vidrieras gigantes, deslumbrantes e inalcanzables.

Sin duda las más de 15 cuadras que van desde el antiguo edificio de la biblioteca pública (Public Library) hasta el Central Park por la Fifth Avenue son el corazón de la ciudad. Uno puede tener muchas imágenes de Nueva York, pero siento que esta es la que sobrevuela en el imaginario colectivo.

Imagen de uno de los 36 puentes del parque

Los locales de las principales marcas, las joyerías más famosas, edificios imponentes como la Trump Tower o lugares históricos como la Catedral de San Patricio. La velocidad, el ruido, los taxis amarillos, la gente elegante, la gente chic, la gente con y sin onda, todos conviven en esta avenida de veredas anchas y mucho sol.

El Central Park puede ser el punto de partida o el lugar perfecto para terminar una visita por la ciudad, o simplemente un momento de descanso en el medio de un día agitado. Es un enorme pulmón verde ubicado al norte de la ciudad entre las calles 59 y 110, donde se pueden encontrar decenas de lugares de juegos, varios lagos, un zoológico en el cual el cine se inspiró para hacer Madagascar, árboles de todo tipo, rincones para todos los gustos, miles de escurridizas ardillas y hasta una estatua de José de San Martin y su inseparable caballo.

Elijo un lugar al sol, alejado en uno de los costados del parque, me acuesto, cierro los ojos y repaso todo lo que vi, lo que me falta ver, y todo lo que puedo contar.

Vista de uno de los tantos lagos del parque

3 comentarios:

Guille dijo...

Hola Juli !! que manera de viajar, ese pasaporte no da para más.... Olivia está hermosa. Besos. Guille U.

Alcira dijo...

No cabe duda que eres una alma viajera igual que yo! Me gustó mucho tu blog. Hace poco tiempo visité Machu Picchu en Perú y quedé fascinada (además de dolorida, ya que hice a pie el camino del Inca). Ahora estoy planificando un viaje a Israel. Tal vez te interese visitar esta página www.turismo-israel.com Esta pensado para turismo religioso y general y lo interesante es que es para hispanoparlantes lo cual me pareció muy útil. Saludos y que sigan los viajes!

Angelo Irache dijo...

Muy buenas esas imágenes y sin duda has vivido una gran experiencia en esos viajes de aventuras, te felicito por tu blog.